Mujica, quien ha sido un referente de la política uruguaya y mundial, utilizó esta entrevista como una despedida tanto de sus compatriotas como de su barra política. A sus casi 90 años, expresó orgullo por el legado que deja, incluido el éxito reciente de su Movimiento de Participación Popular (MPP) en las elecciones, y aseguró que su última voluntad es ser enterrado en su chacra, junto a su perra Manuela. Con serenidad y gratitud, Mujica concluyó que el «guerrero tiene derecho a su descanso», pidiendo que se respete su privacidad en este tramo final de su vida.