La decadencia del oficio político

CEPM Energía Solar
Emerson Soriano

Avatar del Emerson Soriano

Oteando

El mundo mira con estupor y desesperanza la decadencia que acusa el oficio de la política. Sí, el oficio, por chocante que suene, pues la ocupación habitual de los políticos es la política. Pero ¿por qué estimo que tal oficio acusa decadencia? Pues porque, cada vez son más ineptos los que ocupan las posiciones electivas y los espacios de poder. ¿Partiendo de qué premisa hago esta afirmación? No hay que ir lejos para confirmarlo, bastará con que miremos en derredor. El ejemplo más palpable lo encontramos en una gran mayoría de “políticos” del patio: parecería que en los poderes públicos se ha desatado la guerra de “quién busca más para sí.

Pero, lo anterior no es nada. La gran competición -asumiendo la connotación deportiva del término- se libra en la esfera de los disparates. ¡Hay que ver las sandeces que llevan a nuestras cámaras legislativas ciertos obreros de circo! Y, si bien no son todos los que están ni están todos los que son -pues los hay de todas las filiaciones políticas-, lo cierto en que la crisis vocacional de nuestra representación política campea por sus fueros. Cuando no ocurre por escasa instrucción, ocurre por mor de la terquedad que, de hecho, ha devenido uno premios más codiciados del “concurso, el más terco”.

Y no nos detengamos en los representantes que dicen “éramos”, “tenganos”, o en los que amenazan con hacer una guerra peor que la de Irán si autorizan la operación de una ruta de autobuses en una de la que ya es “dueño absoluto”, detengámonos en los instruidos que callan, dentro y fuera de nuestras cámaras legislativas, esos que, conociendo lo éticamente procedente, eligen lo políticamente conveniente, los que saben qué redundará en más bienestar para la población, pero propone o aprueban lo que le perjudicará. ¡Esos son los que dañan la política!

En días pasados, el amigo Van Elder Espinal reprodujo en la red Equis, la propuesta de un señor del colectivo VOX español en el sentido de la necesidad de formar una “Ley de acceso a la política”. Una idea que parecería descabellada, mirada desde la perspectiva más “democrática”.

El señor decía que si se exigen requisitos de instrucción y vocación ética a los médicos y abogados, por ejemplo, con más razón debería exigírseles a los que administrarán nuestros dineros y orientarán la prestación de bienes públicos. Creo que, finalmente, tendremos que entrar en ese carril.


CEPM Energía Solar
CEPM Energía Solar
ANGEL RAMIREZ TRUCK PART
TANGO MOTORS
SODOMEDI