Por CanaldelaMona 02 de febrero de 2025 1 min de lectura
Compartir:
Tiro al blanco
Rafael L. Olivo
Hay una frase muy conocida por los dominicanos: “todo el bruto es criminal”, pero lo que no se dice es que “todo el bruto es suicida”, y asumamos que cuando se dice “bruto” es el equivalente a “ignorante”.
Para una persona con deseos de viajar a EE.UU. y la oportunidad de colarse en el tren de aterrizaje de una aeronave, la posibilidad se le puede antojar “irresistible”, sin embargo, si esa persona supiera que tres minutos después del despegue, la temperatura de esa aeronave, aún sobrevolando República Dominicana o cualquier otra zona del Caribe, baja a menos 40 grados o más aún, sabía que terminarían más congelado que una paleta de helado, lo que les mataría irremediablemente rápido, y no mencionemos que sólo una de las bodegas (un avión puede tener entre una y seis, dependiendo del modelo) está presurizada y cuenta con regulación de temperatura y oxígeno, pero que, en ausencia de animales, podrían ni siquiera enviar sostén de vida a esa zona, sin embargo, para colmo, el tren de aterrizaje ni siquiera se considera parte de las bodegas, por lo que las posibilidades de sobrevivir a un vuelo que suba sobre los 5.000 metros por más de 5 minutos son realmente escasas, y esto solo por la falta de oxígeno, sin mencionar todos los demás problemas derivados de la altura.
En un artículo del Listín Diario que leo hoy, veo sobre una muerte lamentable, de alguien que obviamente no sabía esto que les cuento, la cual pudo haberse evitado con un poquito de información.