
Teherán / Medio Oriente. — La tensión en la guerra entre Irán, Israel y Estados Unidos continúa escalando luego de que autoridades iraníes prometieran una respuesta “ojo por ojo, diente por diente” ante los recientes ataques contra su infraestructura militar y energética. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, aseguró que cualquier agresión contra el país tendrá una respuesta inmediata y proporcional, mientras el ejército iraní confirmó ataques con drones contra objetivos militares en la ciudad israelí de Haifa.
El conflicto también se extiende a otros puntos de la región. Israel anunció nuevas oleadas de bombardeos contra la capital iraní, Teherán, mientras explosiones fueron reportadas en diferentes zonas de la ciudad. Paralelamente, las fuerzas israelíes realizaron ataques contra posiciones vinculadas al grupo Hezbollah en Beirut y en la ciudad costera de Tiro, ampliando el escenario militar del conflicto.
En medio de la escalada, el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, anunció que Estados Unidos intensificará sus bombardeos dentro de territorio iraní, calificando la jornada como “el día más intenso de ataques” desde el inicio de la guerra el pasado 28 de febrero. Al mismo tiempo, Irán informó la detención de 30 personas acusadas de espionaje, incluyendo un extranjero presuntamente vinculado a países del Golfo.
La guerra ya genera graves consecuencias humanitarias y geopolíticas en la región. Naciones Unidas estima que más de 100,000 personas han sido desplazadas en Líbano en apenas 24 horas, mientras que países como Turquía han desplegado sistemas de defensa antiaérea Patriot ante el riesgo de nuevos ataques con misiles. Asimismo, el conflicto comienza a impactar los mercados energéticos internacionales debido a las amenazas sobre el tránsito petrolero en el Estrecho de Ormuz.
Expertos advierten que el enfrentamiento podría provocar efectos severos en la economía mundial. El presidente de la petrolera saudita Saudi Aramco, Amin H. Nasser, alertó que mientras más se prolongue la guerra, mayores serán las consecuencias para el mercado global del petróleo. Aunque los precios del crudo han retrocedido ligeramente, el barril continúa en niveles elevados tras haber superado los 120 dólares, reflejando la incertidumbre que domina los mercados internacionales ante la escalada militar en Medio Oriente.