HAITI.- La crisis de seguridad en Haití se intensifica tras el asesinato de las hermanas Evanette Onezaire y Jeanne Voltaire, monjas de la orden de Santa Teresa, en la ciudad de Mirebalais. Este acto violento, perpetrado por bandas armadas que han tomado el control de la región desde el 31 de marzo, subraya la creciente amenaza que enfrentan tanto ciudadanos como instituciones en el país caribeño.
La ofensiva de la coalición criminal Viv Ansanm en Mirebalais ha resultado en ataques a la comisaría local, la prisión civil y comercios privados, facilitando la fuga de 529 reclusos. La ausencia de autoridades municipales y la huida masiva de residentes reflejan la gravedad de la situación. Además, informes indican que el Hospital Universitario de Mirebalais podría ser el próximo objetivo de estos grupos armados, lo que pone en riesgo la ya frágil infraestructura sanitaria del país.