El Departamento de Justicia ordenó la desestimación de los cargos de corrupción contra el alcalde de Nueva York, Eric Adams, argumentando que el caso estaba interfiriendo con su capacidad para apoyar al presidente Donald Trump en su lucha contra la inmigración ilegal y el crimen violento. La orden, emitida por el subsecretario de Justicia interino, Emil Bove, establece que no se tomarán más medidas investigativas hasta después de las elecciones municipales de noviembre, aunque no descarta retomar el caso posteriormente. Adams había sido acusado en septiembre de aceptar sobornos relacionados con viajes y contribuciones ilegales a su campaña por parte de extranjeros.
El abogado del alcalde, Alex Spiro, afirmó que la decisión es una reivindicación de su inocencia, mientras que varios oponentes dentro del Partido Demócrata lo acusan de haber accedido a los intereses de Trump a cambio de clemencia. Adams, quien anteriormente se oponía a las políticas de inmigración del expresidente, ha cambiado su posición hacia un enfoque más conservador, apoyando medidas como la cooperación con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y el posible fin de las políticas de santuario en la ciudad.